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Tuesday, May 25, 2010

Halloween Folklore. Ghosts and Goblins

Goblins. From http://www.hp-lexicon.org/


The Irish have a tale about the origin of jack-o-lanterns. They say that a man named Jack was unable to enter heaven because of his miserliness. He would not enter hell because he had played practical jokes on the devil. So he had to walk the earth with his lantern, a coal stuffed into a hollowed-out turnip, until Judgement Day.
The Druids, an order of priests in ancient Gaul and Britain, believed that on Halloween ghosts, spirits, fairies, witches and elves came out to harm people. They thought the cat was sacred and believed that cats had one been human beings but were changed as a punishment for evil deeds. From these Druidic beliefs comes the present day use of witches, ghosts, and cats in Halloween festivities.
Though witches, especially those of Halloween, are usually portrayed as crones –wrinkled old women- some believed witches to be young and beautiful. From this we have the phrases ¨bewitched,¨ ¨enchanting¨ or ¨charming¨, indicating influence a lovely  woman exerts.

Jack O'Lantern. From http://patrickdowning.files.wordpress.com/

The black cat was considered to be the most prevalent form a witch might take. This is evident today when we fear the consequences of a black cat crossing our path. Or, sometimes, a black cat was said to be the ¨familiar¨ of a witch, helping her cast evil spells.
The Druids had an autumn festival called Samhain (pronounced SAH win), or summer´s end. It was an occasion for feasting on all kinds of food that had been grown during the summer. The custom of using leaves, pumpkins and cornstalks as Halloween decorations comes from the Druids. The early peoples of continental Europe also had a festival similar to the Druid holiday.
Halloween Folklore:
Egg shells should always be burned or crushed into small bits, to prevent chickens from becoming witched.
If you are bewitched, lay a broom before the door. The ¨rules¨ decree¨ that the first person to come in and pick up the broom, is the witch.
If you think you are bewitched, beware of the first person coming to borrow from you – it is the witch!

Reference.
Louise Riotte. Sleeping with a Sunflower. A treasury of old-time gardening lore. New York, 1994

Edible Estates. Fincas Comestibles


Continúo con mi post the ayer “Los Dientes de León (Dandelions) y el valor de la propiedad¨ donde explicaba el valor del jardín en el retiro de frente de las viviendas en EEUU (front yard) según lo que se plante o no se plante.
También comenté sobre un juicio, en Wisconsin, que mencionaba el arquitecto y antropólogo Amos Rapoport (The Meaning of the Built Environment, p. 129) de la Ciudad hacia una señora que había decidido plantar vegetales en su jardín al frente. El juicio, luego de años, fue ganado por la señora.
Cuando leí la historia, recordé una vecina italiana en el barrio de mi niñez, San Martín, Buenos Aires, que había plantado choclos (maíz, corn) en el retiro del frente. Lo que se veía sumamente desagradable. Pero nadie protestaba hasta que la señora decidió abonarlo, y el olor era tan nauseabundo que los vecinos fueron por turnos a golpearle la puerta y pedirle muy enojados que sacara sus plantas del frente. Lo que obviamente tuvo que hacer.
Sin llegar a estos extremos, creo que plantar vegetales en el retiro de frente puede ser algo interesante, si se trata estéticamente. Por ejemplo, las lechugas de colores combinadas en macetones se ven muy bonitas, yo misma planto batatas en macetas porque la planta es decorativa y tiene flores color lila.

Esta es mi planta de batata junto con rositas rococó

Sobre este tema, hay un libro publicado, que no lo leí aún, pero lo tengo en mente, se llama Edible Estates (Fincas Comestibles) y habla de la nueva tendencia en EEUU sobre plantar vegetales delante de las casas. Y hasta menciona el ejemplo dado por la primera dama Michelle Obama. Esta segunda edición expandida, documenta los 8 prototipos regionales de jardines comestibles que su autor, Fritz Haeg ha plantado en California, Kansas, Texas, Maryland, New Jersey, New York e Inglaterra; incluye también los reportes personales de los propietarios, de sus experiencias acerca de hacer crecer públicamente su comida.
Para leer sobre el juicio de Wisconsin, entre otros comentarios acerca del front lawn
Para más datos sobre Edible Estates

Monday, May 24, 2010

Los Dientes de León (Dandelions) y el valor de la propiedad


El día 20 de Abril de 2010, un reconocido columnista de New York Times, Robert Wright, publicó una nota llamada ¨The Dandelion King¨ (el rey Diente de León) donde explica su dilema acerca de dejar o no los dientes de león que crecen en el jardín al frente de su casa. En realidad, Wright ya tomó su decisión de dejarlos, pero no queda claro si cortará el pasto restante y cómo se las arreglará con sus vecinos.
Muchos dirán, qué tendrán que ver los vecinos, y a quién importa si deja los dientes de león o no?. Pues no es un tema sencillo de resolver.
En EEUU, existe una cultura paisajística barrial donde los habitantes dejan el front yard (retiro de frente) abierto con pasto o una combinación de pasto y plantas decorativas y/o arbustos, seleccionados según la región. De no hacerlo, o de dejarlo desprolijo, sucio, abandonado, los vecinos tienen derecho a denunciar el abandono a la ciudad y el culpable puede ser mandado a corte. Incluso, hay casos registrados de un juicio en los años ’70 por plantación de vegetales al frente y otro actual en California a una familia que quitó el pasto para dejar maderitas decorativas en su reemplazo.
Robert Wright argumenta que su jardín frontal se ha llenado de Dandelions y que ha hecho lo imposible para quitarlos, tirando herbicidas que a su vez contaminan la tierra e indirectamente al agua. Y después de todo, el dandelion –o diente de león- que es considerado un yuyo, no lo es, tiene una florcita humilde pero bonita, y además es comestible.
En mi libro ¨Sleeping with a sunflower¨, leo en la página 16 que la infame plantita se instaló en los jardines de EEUU luego de la guerra civil. En 1821, Cobbett –el duro periodista radical- la llamaba “el yuyo más maldito del jardín¨, pero no dudaba en recomendarla para aquellos pobres que no tenían jardín. El diente de león crece mejor con buen sol y suelo rico, pero, en definitiva, crece en todos lados.
Personalmente, siempre las ví como una molestia, hasta que me enteré que es comestible, aunque no estoy segura si hay que cocinarlas antes. Las hojas son utilizadas para té y en las ensaladas italianas, acompañadas por espinacas; también se hace café con su raíz, si se la tuesta en el horno. Imagino que no será ni parecido al café colombiano, pero, es una opción que dicen es muy buena para los órganos humanos.
Volviendo al caso de Wright, él reconoce que si deja crecer los dandelions, su propiedad bajará de valor, y automáticamente afectará el valor de las viviendas de sus vecinos. Es que es muy difícil aceptar que hay incluso una ¨estética de los yuyos¨.
Para leer más sobre la publicación de Robert Wright:

Sunday, May 23, 2010

El Niño Borges: Descubrimiento del Infinito y las Distancias



Desde que leí el libro El Aleph, quedé fascinada con Borges y si hay un texto que disfruto de leer una y otra vez, es su descripción del Aleph, el punto que encierra todos los puntos, la primera letra del alfabeto sagrado.
¨¿Cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca? Los místicos, en análogo trance prodigan los emblemas: para significar la divinidad, un persa habla de un pájaro que de algún modo es todos los pájaros; Alanus de Insulis, de una esfera cuyo centro está en todas partes y las circunferencia en ninguna; Ezequiel, de un ángel de cuatro caras que a un tiempo se dirige al Oriente y al Occidente, al Norte y al Sur. (No en vano rememoro esas inconcebibles analogías; alguna relación tienen con el Aleph.) Quizá los dioses no me negarían el hallazgo de una imagen equivalente, pero este informe quedaría contaminado de literatura, de falsedad. Por lo demás, el problema central es irresoluble: La enumeración, si quiera parcial, de un conjunto infinito. En ese instante gigantesco, he visto millones de actos deleitables o atroces; ninguno me asombró como el hecho de que todos ocuparan el mismo punto, sin superposición y sin transparencia¨.
Es interesante notar que el Aleph del sótano había sido descubierto por el niño Carlos Argentino Daneri, y me pregunto si Borges habrá sido ese niño y si así imaginó el concepto de infinito cuando su abuela se lo explicó por primera vez.
En su entrevista con Stephen Cape y Daniel Bourne, Borges cuenta que su abuela de Junín –al Oeste del fin de la civilización- le hablaba de los indios Pampas, y que de hecho, su aritmética, tenía el siguiente principio: ella levantaba una mano y decía ¨Te enseñaré la matemática de los indios Pampas¨. 
¨No entenderé¨, respondía el niño Borges. 
¨Sí¨, decía la abuela, ¨mira mis manos, 1, 2, 3, 4, muchos¨. 
Notemos también que Borges contiene al Aleph en un espacio definido claramente, en un baúl, y le da una medida bastante precisa, como la restricción de los dedos de las manos:
¨El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño¨.
Así que el profesor Borges consideraba que el infinito se encerraba en las manos de su abuela, y que había notado en lo que los hombres de literatura llaman ¨los Pampas¨, que la gente apenas tiene la noción de las distancias, que no piensan en términos de millas, leguas.
Ante tal comentario, Daniel Bourne le dice que un amigo de él proveniente de Kentucky, le cuenta que los lugareños hablan de distancias en montañas, como ¨una montaña o dos más allá¨, resolución lógica para quienes viven en espacios abiertos y no cuentan con elementos físicos como unidad conceptual de medida.
A lo que el maestro, defensor de su idea de distancia matemática, responde, con su conocida sorna: ¨¿Realmente?. Qué extraño.¨
Para leer la entrevista completa, entre a este link

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1002215574719
Title:
El Niño Borges: Descubrimiento del Infinito y las Distancias

Los Protocolos de los Sabios de Sión. Opiniones encontradas de Umberto Eco y el cardenal José M. Caro Rodríguez

Imagen de operamundimx.com




Umberto Eco,  en su libro ¨El Péndulo de Foucalt¨ nos brinda una teoría de conspiración donde los Protocolos de los Sabios de Sión  son un fraude histórico.
Estos protocolos no son más que un panfleto antisemita publicado por primera vez en 1903 en la Rusia Zarista, cuyo fin era el de justificar los linchamientos masivos de los judíos. El texto sería la transcripción de las reuniones de los sabios de Sión, donde se trataban los planes de una conspiración judía que, en control de la Masonería y los comunistas extenderían su control mundialmente.
Se ha discutido mucho acerca si son fraude o no. Obviamente, las posturas son encontradas, según la afiliación política y religiosa del que opine. Por ejemplo, el libro del cardenal José María Caro Rodríguez (1924) llamado ¡Misterio! Descorriendo el velo, en su capítulo 17 ¿La Masonería es instrumento del Judaísmo?, sección 136 dice al respecto:
¨Se ha discutido mucho su autenticidad, y por eso no haré mucho hincapié en él. Pero cualquiera que los lea y sepa algo de su historia no podrá menos de admirarse de la realización del plan ideado por los verdaderos o supuestos sabios de Sión, del empeño que ha hecho la Judería por sepultar en el olvido los ‘Protocolos’, primero, quemando una edición entera en Rusia, después mintiendo sobre la existencia de un ejemplar en la Biblioteca de Londres, y haciendo grandes esfuerzos para que no se publicara en Estados Unidos una edición, a tal punto que no se consiguió que ningún diario de Nueva York publicara avisos para hacerle reclamo.
Esos protocolos contienen un plan propuesto por los judíos, o por un ponente, como se dice, para realizar el ideal de la dominación universal sobre todo el mundo, bajo un gobierno judío, mediante la corrupción de costumbres, el empobrecimiento de los pueblos en favor de los judios y las continuas agitaciones y continuo descontento que haría que los pueblos se entregaran en brazos de los judíos para salvar de la anarquía y de la miseria, para ser tratados en seguida por ellos tal como han sido tratados en Rusia, bajo el soviet, cuyos jefes son casi todos judíos.¨
Palabras sumamente duras para un cardenal, y, por más que en algún rincón del capítulo aclara que no es su ánimo despertar odios contra una raza que ¨está destinada a unirse un día con los cristianos en el conocimiento y amor
de Nuestro Señor Jesucristo¨, todo el capítulo tiene connotaciones antisemitas, por lo que presumo, así será el libro.

Imagen de operamundimx.com

Una opinión distinta, hacia la que me inclino, es la del filósofo y autor Umberto Eco, quien es reconocido por la calidad y seriedad de sus escritos e investigaciones. Reproduzco acá algunos párrafos de su artículo ¨Protocolos para el antisemitismo¨, publicado en 2002 en The Guardian. Dejo abajo los links para que los lectores puedan completar sus lecturas y formar una opinión, al menos incipiente.
¨Creo que se debe hacer una distinción entre el antisemitismo intelectual y el popular. Éste es tan antiguo como la diáspora judía. Provino de una reacción instintiva de la gente común a la gente diferente, que hablaba una lengua desconocida evocadora de ritos mágicos. Un pueblo bañado por la cultura de los libros, los judíos aprendieron a leer y a escribir. Practicaron la medicina, impulsaron el comercio y prestaban dinero, de aquí el resentimiento hacia ellos como “intelectuales”. Tales fueron las raíces del antisemitismo campesino en Rusia.(......)
El antisemitismo intelectual como lo conocemos se originó en el mundo moderno. En 1797, Abbé Barruel escribió Mémoires pour servir à l'histoire du jacobinisme para mostrar que la Revolución francesa fue un complot de los caballeros templarios y los masones. Más adelante fue un italiano, el capitán Simonini, quien sugirió que por arriba de todas las perfidias estaban los judíos, que actuaban detrás de los escenarios. Fue después de esta aseveración que el argumento de una conspiración judía internacional comenzó, y los jesuitas la abrazaron como una consigna contra las sectas de los carbonarios.
La controversia se extendió por toda Europa, aunque encontró su mayor terreno fértil en Francia, donde las finanzas judías se identificaron como el enemigo a vencer. La polémica, efectivamente, fue abastecida con el combustible del legitimismo católico, pero fue en los círculos seculares y políticos donde los mal afamados Protocolos de los sabios de Sión paulatinamente tomaron forma. Éstos se publicaron durante la Rusia zarista y finalmente fueron utilizados por Hitler.
Los Protocolos fueron un refrito de un material ficticio serializado y demuestran su poca fiabilidad desde el momento en que es difícilmente creíble que “los malvados” fueran capaces de revelar sus oscuros propósitos tan abiertamente. Los sabios incluso declaran que intentan alentar el deporte y la comunicación para engañar a la clase obrera (un pasaje con más reminiscencias a Berlusconi que al judaísmo). Sin embargo, pese a lo rudimentario de las tesis, esto fue un antisemitismo intelectual. (.....) Pese a todo, la doctrina jesuística antisemita prosperó (las novelas del padre Bresciani son un ejemplo). Lo anterior, combinado con el antisemitismo burgués, que en última instancia produjo a los académicos y escritores renombrados que contribuyeron al infame diario
La difesa della razza (La defensa de la raza) y la versión de los Protocolos publicados por Julius Evola en 1937. Evola escribió que los Protocolos tenían “el valor de un tónico espiritual”. Y añadió: “Encima de todo, en estas horas decisivas de la historia de occidente, ellos no pueden ser ignorados o desestimados sin minar seriamente el frente de aquellos que luchan en nombre del espíritu, de la tradición y de civilización verdadera”.
El judaísmo internacional, Evola decía, está detrás de de las principales fuentes de la perversión de la civilización occidental. “El liberalismo, el individualismo, la igualdad, el libre pensamiento, los postulados antirreligiosos y sus varios apéndices que conducen a la rebelión de las masas y al comunismo mismo”. Para el judío era un deber “destruir cualquier trazo superviviente de orden verdadero y de civilización superior… Un judío es Freud, cuya teoría se enfoca a reducir la vida interior en instintos y fuerzas inconscientes. Otro es Einstein, que puesto el ´relativismo´en boga... Schoenberg y Mahler son los exponentes principales de la música de decadencia
Tzara es un judío, el creador de dadaísmo, el límite extremo de la degradación del supuesto arte avant garde... Esta es la raza, es un instinto que trabaja aquí… Ahora es tiempo, cuando la fuerza crece por todos lados, porque ahora el rostro del destino al que Europa podría sucumbir ha sido revelado… Puede la hora del ´conflicto´ encontrar aquellas fuerzas y reunirlas en un solo bloque de hierro fundido, irrompible e irresistible.”
(.....) las fuentes doctrinales siempre son las mismas: basta con visitar ciertas páginas web racistas o seguir la propaganda antisionista en los países árabes, para confirmar que los antisemitas no encuentran nada mejor que reciclar aquellos Protocolos absurdos.¨

REFERENCIAS
The Guardian. Agosto 17, 2002
Traducción: José Luis Durán King. Para Opera Mundi, 25 de febrero de 2010
¡Misterio! Descorriendo el Velo. Por el Cardenal José María Caro Rodríguez.

El enigma de la existencia de Robin Hood

Robin Hood Memorial. Imagen de Wikipedia.org

Para quienes nos gusta leer, Robin Hood era el libro clásico de nuestros años de adolescentes, junto con Tom Sawyer, La cabaña del Tío Tom,  El príncipe feliz, los libros de Emilio Salgari y Julio Verne. Esta historia, ya muy popular del folklore inglés, trata las aventuras de un hábil arquero y espadachín escondido con su banda en los bosques de Sherwood (Nottinghamshire), conocido por robar a los ricos y darle a los pobres.
Su fama se expandió en la literatura moderna, los films, la televisión. Si bien se lo caracteriza como un noble, las fuentes más antiguas lo muestran como un plebeyo.
El origen de ¨Robin Hood¨, -mote debido al color y diseño de su ropa-, no es un libro, sino baladas. La primera referencia a las ¨Rimas de Robin Hood¨ datan del SXIV en el poema Piers Ploughman (1360-1387) o Visio Willelmi de Petro Ploughman, un poema narrativo alegórico de William Langland. Sin embargo, las copias de las baladas de Robin Hood que han sobrevivido, datan del SXV o principios del SXVI.
Como imaginarán, he visto las películas y ya estoy planeando ver la versión de 2010 de Ridley Scott, que, a pesar de su título, no trata del famoso mito, sino es parte de su trilogía épica: Gladiator, Kingdom of Heaven y Robin Hood. El film, trata sobre los comienzos de la Carta Magna, firmada en junio de 1215 y que causara cambios fundamentales en la política del Oeste europeo.
Los críticos dicen que, más allá del despliegue escenográfico, es interesante que el director exponga la figura mítica de Robin Hood como un nexo entre realidad y mito, a tal punto que vale preguntarse si ha existido o no.
Al respecto, recomiendo leer un artículo de Jorge Aulicino para Revista Eñe, llamado ¨Robin Hood y el arte del tiro con arco¨, publicado el día de ayer.
Aulicino abre las siguientes preguntas, basadas en la nueva película y la saga actual del novelista Angus Donald  ¿Existió realmente?, ¿cómo se rastrea su historia en la literatura, el cine y la música?, ¿cómo conviven en él lo sagrado y lo profano?
He aquí un párrafo del artículo y el link para su lectura completa:
¨¿Existió Robert de Locksley? ¿Existió Robin Hood? De entrada hay que decirlo: si no existió em píricamente, tuvo que existir. El mecanismo de la historia lo exige. Tal y como exige que haya existido el Rey Arturo, pues un primus in ter pares debió unir a los caudillos celtas para enfrentar a los sajones en las brumas de la alta Edad Me dia, unos quinientos años antes. Tuvo que existir un caudillo en los bosques de York o en el de Sherwood pues era preciso que alguien cubriera la retaguardia del rey Ricardo, el hombre que bramaba en los combates, el Justo, el que pese a haber nacido en Oxford vivía en Aquitania. Y así como el rey ausente era la figura más heroica que pudieron imaginar los ingleses, un hombre fuera de la ley, pero fuera de una ley que no era tal, tenía que combatir en su nombre y en su propia casa, contra quienes disminuían y humillaban, saqueaban y sojuzgaban a los antiguos nobles de la tierra, es decir, los sajones: si Arturo los había enfrentado, uniendo a los britones (de ascendencia celta), eran ellos quienes veían ahora, y desde hacía un siglo, sus fortunas y tradiciones por el piso, merced a la nueva nobleza, la de origen normando, la de aquella Francia que aún no lo era, pero que decididamente era otra tierra. 
Así pues, la razón de existencia de Robin Hood quizá no es tan nítida en las primeras baladas que contaron sus hazañas, como en el Ivanhoe , de Walter Scott, pu blicado en 1819; exactamente en la primera página de esa novela. Allí no se encontrará el nombre de nuestro héroe, que sí aparece promediado el libro, en una suer te de cameo; pero se hallarán las claves de una época y la exacta jus­tificación de que la época tuviera su mito, no como una floración fantasiosa, sino como una pieza absolutamente necesaria.¨
http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2010/05/22/_-02197992.htm

Saturday, May 22, 2010

Qué es ¨Monas Hieroglyphica¨?


Monas Hieroglyphica es un símbolo esotérico diseñado por John Dee, quien fuera mago y astrólogo de la corte de Elizabeth I de Inglaterra. También es el título de su libro de 1564 donde él expone el significado del símbolo.
El jeroglígico es la visión de Dee sobre la unidad del Cosmos, y es a su vez una composición de varios símbolos esotéricos y astrológicos. Este símbolo une a John Dee con el Rosicrucianismo. A pesar de las explicaciones sobre el glifo, la jerga de Dee es tan oscura que tal vez nunca sepamos su verdadero significado.
Federico Cavallaro sostiene que Monas Hieroglyphica tiene su significado en la Alquimia. Durante toda su carrera, Dee se ha interesado en la Alquimia, disciplina que desciende de los alejandrinos y fue devenida en una filosofía de la naturaleza que incluía prácticas de laboratorio. En su libro, Dee distingue sus logros de la masa general de practicantes de la Alquimia, razón por la cual usa el término ¨voarchadumia¨ -magia mecánica o cábala real-. Este término fue acuñado por el alquimista veneciano Johannes Pantheus, cuyo trabajo era conocido por Dee y fue una de las fuentes de Monas Hieroglyphica.
Luego de la publicación del libro, John Dee continuó con sus investigaciones alquímicas, mientras estaba comprometido en las revelaciones angélicas (1582-1589) a través de las cuales buscaba conocimientos divinos de los secretos de la naturaleza, en otras palabras, las explicaciones de las influencias celestes y eventos, más las virtudes supercelestiales e influencias metafísicas. Según él, sólo un héroe singular sería capaz de entender estos temas. También compara las características astronómicas de los planetas con sus propios símbolos místicos, ¨embebidos de vida inmortal¨. Supuestamente, dice Dee, el geómetra que lea su libro encontrará la relación de la cuadratura del círculo, frase que más que una demostración geométrica, se refiere a una alegoría alquímica:



THEOREM I
It is by the straight line and the circle that the first and most simple example and representation of all things may be demonstrated, whether such things be either non-existent or merely hidden under Nature's veils. 
THEOREM II
Neither the circle without the line, nor the line without the point, can be artificially produced. It is, therefore, by virtue of the point and the Monad that all things commence to emerge in principle.
That which is affected at the periphery, however large it may be, cannot in any way lack the support of the central point. 
THEOREM III
Therefore, the central point which we see in the centre of the hieroglyphic Monad produces the Earth, round which the Sun, the Moon, and the other planets follow their respective paths. The Sun has the supreme dignity, and we represent him by a circle having a visible centre. 

Referencias
Federico Cavallaro. The Alchemical significance of John Dee´s Monas Hieroglyphica
Wikipedia.org
Para leer Monas Hieroglyphica

LA TRAMA. Por Jorge Luis Borges

Marco Bruto. Imagen de http://4.bp.blogspot.com/


Para que su horror sea perfecto, César, acosado al pie de una estatua por los impacientes puñales de sus amigos, descubre entre las caras y los aceros la de Marco Junio Bruto, su protegido, acaso su hijo, y ya no se defiende y exclama: ¡Tú también, hijo mío! Shakespeare y Quevedo recogen el patético grito. 


Al destino le agradan las repeticiones, las variantes, las simetrías; diecinueve siglos después, en el sur de la provincia de Buenos Aires, un gaucho es agredido por otros gauchos y, al caer, reconoce a un ahijado suyo y le dice con mansa reconvención y lenta sorpresa (estas palabras hay que oirlas, no leerlas): Pero, che! Lo matan y no sabe que muere para que se repita una escena. 

Referencia: Jorge Luis Borges, El hacedor (1960), en Prosa completa, Vol. 2 (Barcelona: Bruguera, 1980): 326. 
Reproducido en:
Colección: Revista Interamericana de Bibliografía (RIB)
Número: 1-4
Título: 1996
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