Pages

Showing posts with label clásicos. Show all posts
Showing posts with label clásicos. Show all posts

Wednesday, March 5, 2014

Leyendo al ¨filósofo¨ Philip Ottonieri. De la felicidad y la muerte.


Una combinación de azar y no-buen-ánimo me han llevado a la lectura de Essays and dialogues of Giacomo Leopardi; tranducido por Charles Edwardes (Publicado en 1882 por Trübner in London).
Entre los capítulos, me he detenido en ¨Remarkable sayings of Philip Ottonieri,¨ siendo éste un filósofo ficticio, pero ¨cuyas¨ ideas me han inquietado, porque me recuerdan algunas discusiones de filosofía popular con amigos.
Empezando por la relatividad de la felicidad. Me decía hace años, la esposa de un amigo adinerado, que la felicidad residía en una ¨jugosa cuenta bancaria,¨ a lo que respondí, que muchas veces nuestros obreros eran simplemente felices por tener un asado de falda humeando en la obra.
He aquí que el personaje Ottonieri, nos recuerda, como el chiste de nuestro comediante Calabró ¨que siempre habrá tiempos peores.¨

He considered the miseries of mortals to be incalculable, and that no single one of them could be adequately deplored. In answer to Horace's question, "Why is no one content with his lot?" he said: "Because no one's lot is happy. Subjects equally with princes, the weak and the strong, were they happy, would be contented, and would envy no one. For men are no more incapable of being satisfied than other animals. But since happiness alone can satisfy them, they are necessarily dissatisfied, because essentially unhappy." "If a man could be found," he said, "who had attained to the summit of human happiness, that man would be the most miserable of mortals. For even the oldest of us have hopes and schemes for the improvement of our condition." He recalled a passage in Zenophon, where a purchaser of land is advised to buy badly cultivated fields, because such as do not in the future bring forth more abundantly than at the time of purchase, give less satisfaction than if they were to increase in productiveness. Similarly, all things in which we can observe improvement please us more than others in which improvement is impossible. On the other hand, he observed that no condition is so bad that it cannot be worse; and that however unhappy a man may be, he cannot console or boast himself that his misfortunes are incapable of increase. Though hope is unbounded, the good things of life are limited. Thus, were we to consider a single day in the life of a rich or poor man, master or servant, bearing in mind all the circumstances and needs of their respective positions, we should generally find an equality of good throughout.


Sin embargo, la felicidad nos haría infelices, justamente, por la falta de la esperanza; nuestra alegría reside en la búsqueda perpetua de nuestro bienestar, o de mejorar nuestra condición. En otras palabras, tener un motivo para seguir adelante. Basados en este punto de vista, en el día de un hombre rico o pobre, master o sirviente, teniendo en cuenta todas las circunstancias y las necesidades de sus respectivas posiciones, podríamos encontrar una igualdad de bien.




De ahí he saltado a las consideraciones de muertes, que me han recordado a Nietzsche, con respecto a  sus palabras sobre ¨morir a tiempo.¨
Al respecto, Ottonieri dice que es mejor ver que la persona muera en su auge a verla morir devastada, de a poco, por una enfermedad, porque dicha transición en su vida, la transforma en otra persona que nos es ajena, que nos entristece, y nuestros afectos (de amor? de admiración?) se desvanecen, dejándonos sin consuelo. Y me pregunto si es falta de consuelo por nuestros propios sentimientos traicionados o la desafortunada situación del ser querido. O ambos.
Estos pensamientos se iniciaron en mi mente luego de escribir ayer un micro que fue casi como escritura automática, sobre una señora cuyo fin se da en el baño. La señora de mi micro aún está lúcida, y la muerte la toma por sorpresa, no tiene edad, es madura y su felicidad actual reside en recordarse de joven y activa.
Creo que mi micro ha sido un presentimiento sobre la lectura de Ottonieri........:

EL RESPLANDOR

Arrastrando las pantuflas, como tantas noches de rutina en los últimos años, prendí la luz del baño y me cubrí los ojos, enceguecida, adormilada. No es que tuviera alguna necesidad física, sino la urgencia psíquica de enfrentarme con la luz, que me rodeaba, me envolvía, y de a minutos me permitía entreabrir los ojos y evaluarme, frente al espejo. Arrugada, vieja, despeinada.
Me doy una segunda oportunidad y me reconozco en mi juventud, no puedo precisar la edad, pero las arrugas se ablandan, y la sonrisa se dibuja en mis labios, el pelo se oscurece, y soy tan feliz que quiero tocar mi propia imagen, en la superficie fría que, para mi sorpresa, no detiene mi mano, la absorbe, la envuelve; la luz me rodea y el espejo me devuelve millones de imágenes de mi cuerpo a través de los años, el piso cede ante el dolor, que me ataca como el resplandor, caigo y floto, me veo y me resigno.


Saturday, November 9, 2013

Los detalles de Ivanhoe


Pensaba que no tenía sentido escribir un resumen de Ivanhoe y la biografía de Sir Walter Scott (1771-1832) cuando tanto se ha dicho y escrito sobre el tema. 
En EEUU Ivanhoe es un clásico que suelen pedir en las clases de inglés, pero no necesariamente. Viendo que a mis hijos no les ha tocado el honor de su lectura, he comprado el libro usado en distintas ediciones, prefiriendo la de Tom Doherty Associates LLC, con la imagen que ilustro el post, del año 2000. Los otros libros los devolveré a la biblioteca.
Esta edición tiene un prólogo breve de la biografía del autor y a continuación una explicación somera de Nancy Springer. Lo más interesante es que nos urge a no desilusionarnos, sino continuar con la lectura, ya que es un libro exitante y hasta humorístico: ¨Gentle reader, take my word for this, please, because you would not know it by the first few pages.¨ 
Cuánta razón tiene Springer. Escrito en inglés antiguo, luego de la quinta página, pensé que no podría continuar, no por el idioma en sí, sino por la descripción exhaustiva que Scott hace de las vestimentas y el lugar donde se encuentran el porquerizo Gurth y el arlequín Wamba. Aburrido, sólo nos interesaremos por estos aspectos más adelante, cuando los personajes están más desarrollados.
Sin embargo, decidí ser fiel al consejo, y avanzar. Para cuando llegué a la descripción del sajón Cedric, ya estaba enamorada del texto.

He leído muchos libros de historia de la arquitectura, y la descripción del castillo de Cedric es impecable, parece que uno estuviera dentro de él. Y lo que uno imagina con tantos lujos, pues no, se habla de un desnivel para ubicación de las clases, y los de menor rango estarían sin techo; las comidas, la bebida, según la economía local, los cuartos de huéspedes que no son más que celdas con paja. La decoración de los campos de torneos, es rústica, colorida con los banderines, pero jamás lujosa como lo muestran erróneamente en algunas tapas de libros.
A medida que avanza la narración, más nos atrapa. El desdén y discriminación hacia la raza judía, los pormenores de sus ventajas y desventajas, ya que su dinero los hace necesarios y despreciables en la antigua Inglaterra, su peregrinar por los países....... A ello se le une la descripción de la corrupción de los caballeros templares y el clero; las guerrillas -por así decirlo- de los grupos organizados de los bosques, las intrigas entre reyes y herederos, el horror de la inquisición, la valentía de los torneos medievales.
Tan vívida es la historia, que Scott hasta se toma el tiempo de aclarar, cuando Rebecca, la hermosa judía que es enjuiciada como bruja, es asistida por negros africanos, quienes no eran conocidos en Inglaterra, y su aspecto, hacía que los presentes supusieran que eran demonios.

Sir Walter Scott.  Portrait of Walter Scott (1771 - 1832), novelist and poet, oil on canvas, 76.20 x 63.50 cm. De Wikipedia.org

De todos los clásicos leídos, éste ha pasado a ser mi favorito, incluso con una gramática tan difícil de interpretar, sinceramente creo que Ivanhoe debe ser leído en su idioma original.
Llegando al final, me preguntaba porqué el título de un supuesto héroe que está en casi todo el relato, postrado con graves heridas. Ivanhoe casi no habla, ni existe como personaje principal. Lo mismo para su Lady Rowena. Los verdaderos personajes son Richard Heart of Lion o Ricardo Corazón de León o Richard Plantagenet, y la judía Rebecca. El resto, son personajes muy fuertes, cada uno podría llevar el alma del libro, siendo Ivanhoe y Rowena los que unen la historia pero no la conforman en un sentido estricto.

Scott describe con gran delicadeza los sentimientos humanos, que van desde la barbarie hasta el amor en su más pura acepción. El ataque al perro de Gurth, no pasa desapercibido, siendo ésta una de las cuestiones por las cuales el esclavo se subleva ante su amo Cedric; las envidias y las ansias de poder no están ausentes, y se conoce el castigo cruel, mas también el perdón; Richard perdona a su hermano, pero es despiadado con quienes generaron su persecución.
Y el arraigo a la cultura. Basta leer la descripción de las vestimentas de los sajones, para entender que el enfrentamiento con los normandos (Francia) se da incluso en las modas y modales. Queda muy claro que los franceses son cultos, delicados, y los sajones rústicos y brutos, una situación que va cambiando a lo largo de los años con las bodas entre reinos.

Todo ésto va más allá que la novela histórica-romántica. Cada personaje en Ivanhoe es absolutamente importante y no hemos de perdernos un mínimo diálogo, aunque debamos releerlo.
¿Cómo nos enteraríamos si no, que sólo los sacerdotes y templares leían  y escribían? El aprendizaje de la lectura no es por rango y dinero, sino por distinción de clases y oficios. Los dueños de castillos, no necesariamente sabían leer y escribir, lo cual, entredicho en finos diálogos, no puede pasar desapercibido.
Y, finalmente, hemos de saber que para el amor, no hay razas ni clases divisorias, bien claro queda que en años, Ivanhoe recuerda a Rebecca mucho más de lo que Lady Rowena le permitiría. Algo que el supuesto héroe no admitiría jamás.
Hermoso libro, tardé mucho en leerlo por falta de tiempo, pero cada página la  he disfrutado con mucho placer..... Según Springer, Scott se había dedicado a la poesía, pero Lord Byron, con su absoluto éxito lo había eclipsado (como a tantos otros). Por lo tanto, Scott se dedicó también a novelas, que serían publicadas con un pseudónimo, ya que no eran ¨dignas.¨ Al final de su vida, decidió, -para bien de la posteridad- que Ivanhoe llevara su verdadero nombre.


Tuesday, September 10, 2013

Los clásicos que no leeremos (?)



Esta semana, mi hija mayor de 22 años, quien es bien intelectual, comentó que estaba leyendo el Manifiesto Futurista (1909), de Marinetti, y me trajo recuerdos de cuando yo estaba estudiando, a su edad, y aprendía del futurismo a través de las obras de arquitectura. El Manifiesto o Manifesto lo leí de adulta, como quien echa un poco más de condimento a la comida. Es que hay distintas etapas para la lectura de algunos textos o libros y por tanto considero que algunos de ellos deben ser releídos, en distintas versiones y ediciones, a ver qué nos perdimos cuando éramos jóvenes o no teníamos conocimientos suficientes para disfrutarlos o entenderlos.
Me dió placer ver a mi hija entusiasmada con la lectura de los manifiestos y me recordé a mí misma a su edad, mientras pensaba cómo había cambiado mi actitud con el correr de los años.
Como decía Borges, nos preguntamos qué libros no llegaremos a leer, y a cierta edad, tal vez debiéramos empezar a seleccionar al menos, cuáles son imperdibles.
Mi hija me ha dicho que hay un Manifiesto de sonido, -dato que yo desconocía-, y entre buscar el texto o terminar de leer Ivanhoe, me quedo con este último, tan hermoso me parece cuando inunda mi mente de imágenes medievales que adoro. 
Mi esposo se ríe de mi regreso a los clásicos y le respondo que quisiera leer varios en su versión original, lo cual no es fácil empresa. Hace meses leí El Conde de Montecristo y lo disfruté mucho.
Dejando de lado a Poe, de quien tengo que terminar varios cuentos en el inglés original (por supuesto los leí todos, pero traducidos), tengo en espera releer la obra completa de Wilde (también, original), con Dickens estoy en paz porque he seguido los libros del colegio de mis hijos, entre otros autores más.



Sin embargo, hay algunos clásicos con los que he claudicado; he leído varias obras de Tolstoi y Dostoyevsky pero jamás pude terminar La Guerra y la Paz, tenía un libro enorme, propiedad de un amigo, y pasada la mitad, se lo devolví cuando viajé a EEUU; hoy lo veo en inglés, en la biblioteca, lo vuelvo a mirar y no lo llevo, sé que no es para mí. Juvenilia, el gran clásico argentino de Miguel Cané, intenté varias veces en mi juventud pasar de la página 10, sin éxito.


Y estos últimos días, empecé a leer Ulysses, de James Joyce, en mi tablet, ya saben que leo de a varios libros, para mí la tablet es más descansada para leer por la noche, y los paperback para la luz del sol.
Por cinco noches he intentado pasar páginas, y se me cierran los ojos irremediablemente, mientras todos están despiertos en casa, Ulysses resultó el mejor conciliador del sueño.
Pensé, no puede ser, seré yo que tengo la cabeza llena de cuestiones de trabajo; entonces leí los comentarios de Good reads, y los hay adversos y favorables. Uno de los lectores decía que hay que lograr pasar las 100 páginas; otro confesaba que Ulysses le había llevado largos años leerlo, siempre lo dejaba por otros libros; otro decía ¿Porqué leer Ulysses? ¿Es que queremos pretender ser intelectuales? (Buena pregunta!)
 Estos dos últimos comentarios me decidieron, no creo tener tantos año para pensar en Ulysses, sino en clásicos que me dejen un aprendizaje placentero; no temo por mi intelectualidad, tanto aprendo día a día, gracias a lo que leo y escucho on line y en los libros, en el diario intercambio.
He decidido, y sin cargo de conciencia, dejar a Ulysses grabado en la tablet por si cambio de opinión, tal vez decida saber por mí misma si es cierto que tiene una cuota de pornografía, pero mientras tanto, me nutriré de las pasiones de Ivanhoe....para seguir con El Libro de los Sueños, de Borges.

Saturday, July 20, 2013

The Rime of the Ancient Mariner with 42 illustrations by Gustave Doré


The first time I´ve read -part of- this poem written by Coleridge, was in the introduction of the book Frankenstein, by Mary Shelley. There, I´ve learnt that she was inspired by Coleridge´s descriptions for the beginning and the end of her novel.
Remember the creature (it had never had a name) stays somewhere in the Artic Pole, and it is not clear if he will die or not. 
Last year, I had to download The Rime of the Ancient Mariner for my son, for his literature class, among other classics, and thought it was time for me to read it completely. So, I´ve downloaded it to my tablet too, but before I could start reading it, I came across with this wonderful edition, with 42 illustrations by Gustave Doré, at the Public Library of Huntington Beach. I feel really fortunate for my new treasure acquisition.







From wikipedia:

The Rime of the Ancient Mariner (originally The Rime of the Ancyent Marinere) is the longest major poem by the English poet Samuel Taylor Coleridge, written in 1797–98 and published in 1798 in the first edition of Lyrical Ballads. Modern editions use a later revised version printed in 1817 that featured a gloss. Along with other poems in Lyrical Ballads, it was a signal shift to modern poetry and the beginning of British Romantic literature.

Tuesday, June 25, 2013

Lazarus de Leonid Andreyev vs Lazarus de John Connolly




Con estas tres escenas que tomé en mi computadora de la película The Last Temptation of Christ (La Última Tentación de Cristo) de Martin Scorsese estoy ilustrando cómo fue mi ¨reencuentro¨ con la historia bíblica de Lázaro o Lazarus, hace unas semanas atrás.
Yo jamás me cuestioné los relatos de la Biblia, viendo a todos ellos como históricos; sé muy bien por haber leído revistas arqueológicas que algunos consideradas ¨hechos¨ no lo han sido, siendo uno de los principales misterios el éxodo en el desierto, por falta de evidencia concreta de restos humanos, animales, basura, comida, de un desplazamiento masivo de personas.

Para mí, la fe es así de simple, se cree o no se cree, pero Lázaro, finalmente es un personaje histórico de un santo o de un obispo?
Y viendo estas imágenes, de pronto pensé ¿Qué vió Lázaro durante su muerte? ¿Qué pasó luego que resucitara? ¿Cómo tomaría la sociedad el hecho de tener un resucitado entre ellos? ¿Cómo se subsanó la descomposición del cuerpo? ....
Doy por seguro que si esta película se hubiera hecho en plena era digital, Lázaro hubiera mostrado restos espantosos de la descomposición de cuatro días, un tema que nunca me había planteado. La película muestra claramente que los testigos sienten el hedor, y el mismo Cristo se espanta de ver a su amigo en ese estado. 

La resurrección de Lázaro. De Vincent Van Gogh, 1890

La resurrección del Lázaro, según Rembrandt. Una versión poco creíble...

Olvidé el tema por unos días, mientras leía la edición de 1921 Famous Modern Ghost Stories, editado por Dorothy Scarborough; entre los cuentos, que no necesariamente son de fantasmas, está Lazarus del escritor  ruso Leonid Andreyev, una verdadera joya.
Andreyev, apoyado en la leyenda de Lázaro, nos da un final posible de su vida futura, pero fundamentalmente, la descripción del sufrimiento del que ¨ha resucitado luego de cuatro días¨, el temor de la gente que lo circunda, todo ello explicado con bellas palabras que llegan al corazón; el cuerpo descompuesto se regenera lentamente, aún así, da impresión sólo mirar a los ojos de Lázaro, quien se convierte en un peligro para la defensa de la religión y política vigentes.
He tratado de ahondar en la leyenda, y en wikipedia se explican las distintas versiones, según la rama del cristianismo, de la vida ¨post mortem¨ de Lázaro, santo y obispo de distintos lugares según quién lo   establezca.


Mientras indagaba, dí con un cuento corto homónimo al de Andreyev, escrito por el autor contemporáneo John Connolly, quien ya por el nombre presta a confusión con el famoso americano Michael Connelly.
(Dicho sea al pasar, me divierte ver en la biblioteca cómo algunos autores tratan de tomar nombres ficticios parecidos a los famosos del género que escriben, lo más divertido, los bibliotecarios los ponen cerca y da como para comprar erradamente....)
No tengo pruebas para decir que Connolly tomó el nombre de Connelly y tal vez sea su verdadero nombre; pero lo que sí puedo afirmar, luego de leer su cuento corto Lazarus (en google books), publicado en The New Dead: The Zombie Anthology (2010), es que el autor toma la idea de Andreyev, describe también la descomposición obvia en el cuerpo de Lázaro, el rechazo de la gente, su aislamiento, con un desenlace de segunda muerte distinto, pero igual en esencia.
Cuando Connolly habla del cuento, dice que él es un escritor natural de historias cortas, y éste se le ocurrió porque siempre estuvo preocupado con Lázaro, que él utiliza para un relato de zombies. Lean el testimonio original en este link:

Si Andreyev estuviera vivo, ya lo  habría acusado de plagio, no es necesario conocer mucho de la ley de plagios para darse cuenta que una idea publicada a principios de siglo XX, con un público lector muy distinto al que se dedica a la lectura sobre zombies, se repite, como resumen insensible, y después de todo, los jóvenes lectores jamás atarían cabos.
Esta es mi opinión definitiva, es muy difícil relacionarlos salvo que buceemos en las redes buscando cuentos con el mismo nombre.
Por supuesto, este cuento carece de la emoción de su ancestro original, Connolly está muy lejos de tener la maestría del escritor ruso.

He encontrado algunas diferencias en las traducciones al inglés on line, y más allá del libro de fantasmas en project Gutenberg, les recomiendo esta traducción que parece más moderna y meticulosa para nuestro lenguaje actual, un imperdible:

Sunday, June 23, 2013

Rosaura a las Diez. De Marco Denevi


Dos tapas de distintas ediciones del libro, bajadas de Google images

He leído este último mes Rosaura a las Diez, de Marco Denevi (Sáenz Peña, partido de Tres de Febrero, provincia de Buenos Aires, 12 de mayo de 1922 - Buenos Aires, 12 de diciembre de 1998) con mucho placer.

Hacía tiempo que no volvía a los clásicos de autores argentinos y como era de esperar, la novela me trajo muchos recuerdos, de las casonas coloniales, los barrios de inmigrantes de la capital, y fundamentalmente un allegado a mi familia que curiosamente encajaba en el perfil psico-físico de Camilo Canegato, el idílico enamorado de Rosaura.
Me detendré brevemente en el argumento de la novela, que es muy conocido y puede leerse en varios sitios en Internet. La historia se desarrolla en base a declaraciones de testigos a la policía, acerca del asesinato de Rosaura, un personaje muy misterioso, una hermosa mujer rubia que está involucrada con Camilo, según él, como su novia. Situación que los cohabitantes de la pensión familiar donde Camilo vive por largos años, ven como extraña, siendo él un hombre tímido, de baja estatura, lo que se comunmente definiríamos como ¨un adefesio.¨

El final, no me ha sorprendido porque Denevi deja algunas pistas acerca de la verdadera Rosaura, en los comentarios intuitivos de las hijas de la dueña de la pensión.
Rosaura a las Diez hay que leerlo disfrutando de cada declaración, que denota la cultura, los hábitos, el pintoresquismo de los personajes que alquilaban los cuartos de las viejas pensiones de Buenos Aires.
Cada exposición es distinta y es muy interesante ver cómo cada testigo teje su propia historia en función de ¨chusmeríos¨ de barrio. Y cada uno siente que su punto de vista es una explicación veraz de los hechos que conducen al asesinato de la bella Rosaura.

La declaración de Camilo es ante todo, un ensayo filosófico sobre el arte y el idealismo. Lo cual, me pareció un poco surrealista en el contexto de una declaración policial, y las preguntas del oficial, son muy alejadas de los métodos de la policía argentina, que , lamentablemente, -y en términos generales-, no se destaca por su cultura sino por su corrupción y malos tratos.

Una de las primeras escenas de la película, a la derecha, Juan Verdaguer como Camilo Canegato. Imagen de Google

He intentado ver la película Rosaura a las Diez dirigida por Mario Soffici, con Susana Campos y Juan Verdaguer, por partes, en You Tube, pero la imagen se desconfiguraba. Seguramente la habré visto de niña junto a mi mamá, que no se perdía una película del cine de oro nacional.

Hoy, he leído además una nota de 1998 sobre el fallecimiento de Denevi, en The Independent, del Reino Unido. El autor enfatiza la honestidad e integridad del autor, y relata sus logros y biografía. Ha sido una grata sorpresa y aquí les dejo el link:


Marco Denevi. Google Images

Wednesday, May 22, 2013

¿Debemos formar nuestra biblioteca de clásicos?

La edición que tengo de El Profeta, de Gibran, con hermosas tapas duras y un logo de mano con flamas de siluetas humanas. Foto de archivos personales.

El fin de semana pasado estuve en Barnes and Noble y ví un cartel en una góndola que decía ¨empiece a formar su biblioteca de clásicos¨ o frase similar en inglés. En la góndola, una cantidad de libros con la misma encuadernación, todos prolijos con tapas duras y letras doradas, exponiendo los libros que son tan conocidos en la literatura inglesa o ¨the Western literature¨ como referiría Wikipedia, porque no pensamos en clásicos cuando de literatura de Asia o países nórdicos se trata, verdad? Y sólo esta mención continental para empezar. El Martín Fierro, es un clásico argentino, pero dudo que esté en las listas internacionales.
Fue así que me pregunté porqué tener todos (algunos) los libros ¨clásicos¨ encuadernados idénticos, comprados en lote, ridículo desde mi punto de vista. Entiendo que la exposición doméstica del clásico implica una cierta cultura, cómo no habríamos de leer aquéllos libros que son harto mencionados en reuniones culturales?
Soy más humilde en estas cuestiones, mis clásicos tienen diferentes ediciones, tapas blandas, duras, y hasta en formato digital. Y sí debo confesar, algunos me resultan aburridos y no haría el sacrificio de leerlos. Tengo una cierta aversión por Jane Austen, y es más una cuestión psicológica, desde que leí que sus originales contienen tantos errores gramaticales.
Porque el hecho que la historia los haya entronizado como los más leídos, no significa para mí que sean los mejores libros. Justamente hoy tuve una discusión con mi esposo sobre Rayuela, de Cortázar (si se me permite circunscribirlo ya en la clasificación), para mí no es su mejor libro, pero sí es cierto que produjo cambios radicales en la literatura.

He buscado en wiki la definición de libro clásico, y me gusta la postura de Italo Calvino:
“A classic is a book that has never finished saying what it has to say”
¨Un clásico es un libro que nunca terminó de decir lo que debía decir.¨ Lo que implica la continua vigencia del libro; otra definición atenta a los libros que dan los profesores de inglés a leer a sus alumnos. Entonces, la lista es más extensiva, año a año, y por supuesto ya incorporaríamos libros de Bradbury entre otros de autores americanos de color (por fin el reconocimiento....).

Hoy leía en Revista Eñe la traducción de un artículo de NYTimes, llamado El Genoma Literario, que trata del análisis de datos (BIG DATA) arrojados por computadoras sobre literatura. Los resultados son sorprendentes, y las nuevas estadísticas soportadas por la búsqueda en libros digitales on line, nos daría una nueva óptica sobre la lectura de los clásicos. Y yo diría que es momento de buscar una nueva definición al respecto.

Más allá de de las definiciones, creo que esas ofertas de la librería de USA son hechas para snobs, más se expone, más se presume de cultura. Pero la cultura no es una presunción. 
¿Debemos formar nuestra biblioteca de clásicos? Pues creo que sí, pero generada desde el corazón, con traducciones fieles de ser necesario, aunque sea con recortes de revistas o diarios, para qué bonitas encuadernaciones, si lo que valen son las palabras..?.

Wednesday, April 17, 2013

Dos películas para comprender bien The turn of the screw (Otra vuelta de tuerca)


The Turn of the Screw (1898), traducida al español como Otra Vuelta de Tuerca, es una novela escrita por Henry James (Nueva York, 15 de abril de 1843 – Londres, 28 de febrero de 1916) , quien fuera crítico y literario estadounidense, naturalizado británico, hermano del famoso psicólogo William James. 
He leído la novela con algunos altibajos por cuestiones personales, generalmente yo no soy de interrumpir las lecturas. Empecé con la película británica de 1992, con Patsy Kentsi como la niñera, luego seguí con el libro bajado de project Gutenberg, compré el libro en la biblioteca, continué con Nightcomers (en español Los Últimos Juegos Prohibidos), de Marlon Brando y finalmente terminé de leerlo, con gran placer, porque la historia es entretenida y nos permite cuestionarnos sobre los hechos una y otra vez.
Ahí está la clave, es un texto ambiguo, hay quienes dicen que es una novela clásica de fantasmas (que no son los habituales sanguinolentos con chillidos), otros críticos dirían que es psicológica, ya que los sucesos se dan en ámbitos cotidianos y en ningún momento las apariciones son reconocidas por todos los personajes a la vez, -quizás la palabra ¨apariciones¨ sería más adecuada que fantasmas-. Tal es el caso que hay una cantidad de películas basadas en ella, con distintos ¨giros¨ en base a un plot principal.
La película del año ´92 es bien fiel al libro; la de Marlon Brando, es una interpretación de lo que habría  sucedido antes que la niñera se hiciera cargo de los niños.
Pero, me estoy adelantando y no digo aún de qué se trata.
El título ¨The turn of the screw¨ se menciona dos veces: al principio, cuando en rueda de amigos se propone contar una historia ¨real¨ en la que los protagonistas son niños, lo cual hace que los hechos sean más importantes aún, en este aspecto es, una vuelta de rosca al argumento; y al final, cuando la niñera presiona al niño a contarle porqué lo habrían expulsado de la escuela.
Se trata de una joven cándida que es contratada para cuidar dos hermanitos huérfanos que residen en una mansión, dado que la anterior niñera se ha ido (así lo justifican). Los niños, Miles y Flora (edades aproximadas de 8 y diez años respectivamente, un dato corregido por el autor), parecen absolutamente adorables. Lo curioso, es que no discuten entre ellos, llevan entre sí un gran entendimiento, tanto que parece siniestro.



¨They were extraordinarily at one, and to say that they never either quarreled or complained is to make the note of praise coarse for their quality of sweetness. Sometimes, indeed, when I dropped into coarseness, I perhaps came across traces of little understandings between them by which one of them should keep me occupied while the other slipped away.¨



La niñera nota la presencia de los fantasmas de la otra niñera desaparecida y del mayordomo Quint, muerto en extrañas circunstancias. Cómo mueren, no queda claro, como jamás nos será confirmado si estos fantasmas son reales o si son imaginación de la niñera. No nos cabe duda que Quint ha mantenido relaciones sexuales con la primera niñera, y sabemos que ambos han influenciado a los niños, tal vez hasta el extremo del acoso sexual (o del abuso?) y sus espíritus malignos aparecen para poseer, discretamente, los actos de los niños. Nightcomers va más allá aún, ya que nos muestra al personaje Quint, vedado en la película del ´92, imaginen a Marlon Brando como un gran actor en este papel, que va seduciendo e influyendo a Flora y a Miles, de a poco, con sus conversaciones, sus metáforas. Los niños espían a sus guardianes, intentan emularlos, y por distintas razones, ellos mismos les provocan la muerte. Estos acontecimientos no son explícitos en el libro, pero son muy probables. En definitiva, es una novela que despierta nuestra imaginación y con un lenguaje absolutamente impecable, formal sin modismos exagerados, si leen inglés, recomiendo altamente que la lean en su lengua original. 

Acá les dejo el link de projectgutenberg y recuerden que al principio del post tienen el link para leerla en español: 

Tuesday, March 5, 2013

The yellow wall paper. El empapelado amarillo


Hace unos días, ví la película The Yellow Wallpaper (2011), conociendo el contenido del relato, pero sin haberlo leído aún. La película me dejó muchas dudas, porque no es fiel al clásico, sino es una versión ¨libre¨ basada en la historia del mismo. Luego de verla, estaba ansiosa por leer este cuento corto de 6000 palabras de Charlotte Perkins Gilman, publicado por primera vez en 1892 en The New England Magazine y considerado como una de las primeras obras importantes del feminismo. 

Este link que les dejo, contiene además la propia interpretación de la autora, pero según lo que he leído, hay cantidad de interpretaciones.

Póster de la película The Yellow Wallpaper

El cuento está escrito en primera persona, y trata de una mujer que está con depresión nerviosa temporaria, se entiende que de post-parto. No puede dedicarse al bebé, y su esposo médico -John-, decide alquilar una casona colonial por tres meses, para que ella descanse y se recupere.
Ella insiste en tomar una de las habitaciones de planta baja, con ventanas grandes a los jardines, pero el marido determina ocupar el ático que fuera el salón de juegos de los niños, con ventanas enrejadas y revestido por un papel amarillento, viejo, roto, con un motivo extraño, que supongo es floral con arabescos, por las curvas que describe.
A medida que pasa el tiempo, ella queda confinada en esa habitación, y como pasatiempo, empieza a escribir un diario personal (el cuento). Su salud mental comienza a desmejorar; ella se distrae observando el empapelado, no logra descubrir una estructura en su diseño, peor aún, siente que las formas se mueven y alguien, una mujer, empuja  desde el otro lado de la pared, sobre la que se desliza en ¨cuatro patas¨. Al final del verano, la escritora se encierra con llave, desgarra el empapelado y ella misma recorre la habitación en cuatro patas. El esposo, fuerza la puerta, y al verla en ese estado, se desmaya. Ella se siente libre al fin, y sigue en su recorrido, para lo cual tiene que pasar varias veces por arriba del cuerpo del marido.

De allí las interpretaciones. Un cuento feminista, donde la mujer triunfa sobre el machismo de la sociedad de la época, en la que ella quedaba en casa y el hombre era el profesional. Que ella pase sobre el cuerpo del esposo, es justamente una metáfora.
También se ha descripto como un cuento gótico de fantasmas. Hay varios puntos de vista que se pueden leer on line, sin embargo yo me quedo con la sencilla explicación de la autora: por años, ella sufrió de problemas nerviosos y un doctor prestigioso, le indicó estar en cama, dedicándole sólo dos horas a la intelectualidad; el resto del día, sería reposo y domesticidad. Era el año 1887. Lo cual, la autora obedeció por tres meses, hasta darse cuenta que este tratamiento la conducía a su ruina mental. La situación la inspiró para escribir The Yellow Wallpaper, y le mandó una copia al médico, quien no hizo reconocimiento alguno, sin embargo, Perkins Gilman dice que en años, él reconoció a sus amigos que gracias al libro, cambió su tratamiento sobre la neurastenia.

Hay una cuestión, que no he visto  haya sido tenida en cuenta. Imaginar figuras en manchas de paredes, empapelados, cortinas, etc, es un ejercicio característico de los surrealistas, así como lo es la escritura automática. Y no significa que el artista esté neurótico, de hecho, es un ejercicio que a mí me ha divertido mucho desde niña, cuando mi madre nos mandaba a mi hermana y a mí, a dormir la siesta obligatoriamente.
El libro también puede ser bajado on line en castellano, y lo recomiendo altamente, es una maravilla de relato, en su estilo y temática.
A continuación, algunas versiones de tapas de distintas ediciones:





Wednesday, February 27, 2013

Some great illustrations by Arthur Rackham


The Grimms defined "Little Red Riding Hood", shown here in an illustration byArthur Rackham, as representative of a uniquely German tale although it existed in various versions and regions. Wikipedia.org

Arthur Rackham (19 September 1867 – 6 September 1939) was an English book illustrator.
Rackham was born in London as one of 12 children. In 1884, at the age of 17, he was sent on an ocean voyage to Australia to improve his fragile health, accompanied by two Aunts. At the age of 18, he worked as a clerk at the Westminster Fire Office and began studying part-time at the Lambeth School of Art.
In 1892 he left his job and started working for The Westminster Budget as a reporter and illustrator. His first book illustrations were published in 1893 in To the Other Side by Thomas Rhodes, but his first serious commission was in 1894 for The Dolly Dialogues, the collected sketches of Anthony Hope, who later went on to write The Prisoner of Zenda. Book illustrating then became Rackham's career for the rest of his life.
Here, two illustrations for Grimm´s fairy tales:

De la obra épica El anillo de los nibelungos:








From Alice in Wonderland:


From Comus by John Milton: 


Sunday, February 24, 2013

El Conde de Montecristo


 Por fin he leído El Conde de Montecristo (1844) de Alexandre Dumas (padre) y su escritor fantasma, Auguste Maquet, en una edición paperback en inglés. Este libro ha estado por años en casa, ya que mis hijos mayores lo leyeron para el colegio.
Tenía la sensación que tal vez fuera aburrido, pero mi hija dijo que me gustaría. Con razón, me encantó, y está entre mis dos clásicos favoritos: La Ilíada, El Monje.
No he de extenderme en el argumento, ya que a lo largo de la historia, fue reproducido en películas y obras teatrales.
Lo más importante es ver las consecuencias del sentimiento de venganza. Edmond Dantés, un joven marinero de 19 años, es ascendido a capitán, y quienes él creía eran sus amigos, lo acusan falsamente de traición al rey de Francia en favor del regreso de Napoleón. Así, Dantés es encarcelado por largos años. En la cárcel, conoce a un monje de la celda vecina, quien antes de morir, le deja un mapa de un tesoro. Cuando el monje muere, Dantés se introduce en la bolsa en la que debiera estar el cadáver, y así logra que lo saquen del castillo fortaleza. Lo arrojan al mar, logra encontrar el tesoro, y de allí en más, ya con su título comprado de Conde, busca venganza de todos aquéllos que lo perjudicaron .
Lo que no siempre muestran las películas, es que Dantés se siente como un dios. Compra la vida de reos y les da una oportunidad para arrepentirse y seguir adelante, o regala dinero en forma ¨milagrosa¨ y espera a ver qué comportamiento a futuro tiene el afortunado. Y si la persona no es de bien, lo castiga.
De alguna forma, Dumas nos deja pensar que el dinero lo puede todo, incluso el Conde salva vidas, con unas gotitas heredadas del monje, y con el mismo medicamento, tienta a una asesina potencial para envenenar a sus familiares. O sea, el joven cándido, se vuelve implacable y más que dios, yo diría que en ese accionar es un demonio.
Lo cual, me llevó a pensar, al pasar la mitad del libro, porqué en los colegios darían a leer un clásico que es una apología de la venganza, más allá que sea muy famoso. Por suerte, hacia el final, Dantés recapacita y se arrepiente, nos queda una moraleja de la destrucción que tales sentimientos pueden provocar.
Tampoco había visto ninguna de las películas del Conde de Montecristo, y teniendo la posibilidad de alquilar la francesa con Gerard Depardieu o la americana con Jim Caviezel, me decidí por esta última, sólo porque me siento más cómoda escuchando inglés. Allí, le doy la razón a mi hijo: ¨el libro es una cosa, la película es otra, no te va a gustar.¨ Tal cual, lo único que rescato es la belleza de Caviezel, porque el argumento está espantosamente des-adaptado, es una novelita romántica que no tiene el espíritu del libro.
Les dejo algunas ilustraciones de viejas ediciones del libro, salvo la tapa, el resto las bajé de  http://www.odisea2008.com.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...