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Thursday, February 28, 2013

Librerías donde me gustaría estar. Bonus: links para disfrutar bibliotecas

Public Library of Cincinnati

No es necesario que cuente cómo disfruto estar en una librería; aunque, a la hora de buscar, prefiero las librerías desprolijas, donde el libro se busca como un tesoro. Ahí reside mi placer, en buscar, generalmente no me quedo a leer.
Siempre soñé con tener una librería enorme que cubriera las paredes de mi casa. Empecé a los 9 años a coleccionar, y uno de mis tíos me hizo mi primera ¨biblioteca¨ que consistía en estantes profundos, a la medida de la colección de enciclopedias de Disney y cm plus. Recuerdo que yo misma le dije cuánto sería de ancha y lo más larga posible, en algún momento se interrumpiría con una maqueta gauchesca que teníamos colgada en la pared. Un día, mi ¨biblioteca¨ se cayó en medio de un estruendo. No serían suficiente los estantes, y ya vería qué improvisar.... Uno de los peores problemas para mí, son las mudanzas. Reconozco que no es fácil mudar cajas pesadas de libros, ni es barato. La razón del espacio es la que me contiene a no tener más ejemplares y este año, he empezado a donar, unos pocos :)
Las fotos que siguen son compartidas de un lindo post, que tiene una compilación de bibliotecas interesantes, yo traigo las que más me gustan.
Acá el link original en buzzfeed:

Librería Alta Acqua en Venecia

Librería Shakespeare and Co, París

Esta biblioteca está en una casa en las rocas, en Wisconsin, EEUU

Esta librería está en la ciudad de Buenos Aires, es un teatro reciclado. No llegué a conocerla, creo que es El Ateneo.

Biblioteca personal del profesor de humanidades Richard A. Macksey, aparentemente con 70.000 ejemplares. Éste es mi sueño dorado, aunque yo tendría muchos más cuadros, plantas, ventanas, objetos de arte.

En el siguiente link, verán las bibliotecas de algunos famosos:

Si quieren ver más aún, hay un sitio dedicado a bibliotecas:

Wednesday, February 27, 2013

Some great illustrations by Arthur Rackham


The Grimms defined "Little Red Riding Hood", shown here in an illustration byArthur Rackham, as representative of a uniquely German tale although it existed in various versions and regions. Wikipedia.org

Arthur Rackham (19 September 1867 – 6 September 1939) was an English book illustrator.
Rackham was born in London as one of 12 children. In 1884, at the age of 17, he was sent on an ocean voyage to Australia to improve his fragile health, accompanied by two Aunts. At the age of 18, he worked as a clerk at the Westminster Fire Office and began studying part-time at the Lambeth School of Art.
In 1892 he left his job and started working for The Westminster Budget as a reporter and illustrator. His first book illustrations were published in 1893 in To the Other Side by Thomas Rhodes, but his first serious commission was in 1894 for The Dolly Dialogues, the collected sketches of Anthony Hope, who later went on to write The Prisoner of Zenda. Book illustrating then became Rackham's career for the rest of his life.
Here, two illustrations for Grimm´s fairy tales:

De la obra épica El anillo de los nibelungos:








From Alice in Wonderland:


From Comus by John Milton: 


Sunday, February 24, 2013

El Conde de Montecristo


 Por fin he leído El Conde de Montecristo (1844) de Alexandre Dumas (padre) y su escritor fantasma, Auguste Maquet, en una edición paperback en inglés. Este libro ha estado por años en casa, ya que mis hijos mayores lo leyeron para el colegio.
Tenía la sensación que tal vez fuera aburrido, pero mi hija dijo que me gustaría. Con razón, me encantó, y está entre mis dos clásicos favoritos: La Ilíada, El Monje.
No he de extenderme en el argumento, ya que a lo largo de la historia, fue reproducido en películas y obras teatrales.
Lo más importante es ver las consecuencias del sentimiento de venganza. Edmond Dantés, un joven marinero de 19 años, es ascendido a capitán, y quienes él creía eran sus amigos, lo acusan falsamente de traición al rey de Francia en favor del regreso de Napoleón. Así, Dantés es encarcelado por largos años. En la cárcel, conoce a un monje de la celda vecina, quien antes de morir, le deja un mapa de un tesoro. Cuando el monje muere, Dantés se introduce en la bolsa en la que debiera estar el cadáver, y así logra que lo saquen del castillo fortaleza. Lo arrojan al mar, logra encontrar el tesoro, y de allí en más, ya con su título comprado de Conde, busca venganza de todos aquéllos que lo perjudicaron .
Lo que no siempre muestran las películas, es que Dantés se siente como un dios. Compra la vida de reos y les da una oportunidad para arrepentirse y seguir adelante, o regala dinero en forma ¨milagrosa¨ y espera a ver qué comportamiento a futuro tiene el afortunado. Y si la persona no es de bien, lo castiga.
De alguna forma, Dumas nos deja pensar que el dinero lo puede todo, incluso el Conde salva vidas, con unas gotitas heredadas del monje, y con el mismo medicamento, tienta a una asesina potencial para envenenar a sus familiares. O sea, el joven cándido, se vuelve implacable y más que dios, yo diría que en ese accionar es un demonio.
Lo cual, me llevó a pensar, al pasar la mitad del libro, porqué en los colegios darían a leer un clásico que es una apología de la venganza, más allá que sea muy famoso. Por suerte, hacia el final, Dantés recapacita y se arrepiente, nos queda una moraleja de la destrucción que tales sentimientos pueden provocar.
Tampoco había visto ninguna de las películas del Conde de Montecristo, y teniendo la posibilidad de alquilar la francesa con Gerard Depardieu o la americana con Jim Caviezel, me decidí por esta última, sólo porque me siento más cómoda escuchando inglés. Allí, le doy la razón a mi hijo: ¨el libro es una cosa, la película es otra, no te va a gustar.¨ Tal cual, lo único que rescato es la belleza de Caviezel, porque el argumento está espantosamente des-adaptado, es una novelita romántica que no tiene el espíritu del libro.
Les dejo algunas ilustraciones de viejas ediciones del libro, salvo la tapa, el resto las bajé de  http://www.odisea2008.com.



Sunday, February 10, 2013

5 Lamentos top a la hora de morir


Hoy compartiré un artículo de Guardian.co.UK llamado Top Five Regrets of the Dying, que atrajo mi atención, porque yo siempre pienso si la vida me daría tiempo para  viajes, nietos, etc, lo que uno comunmente desea, sin grandes ambiciones y dejando de lado la salud. Y otro pensamiento que me acecha es si estaría consciente en mis últimos momentos para despedidas y reconciliaciones con Dios y humanos.
A mi edad, he decidido tratar de no alimentar rencores que sólo nos lastiman, y acercarme a viejos amigos, generalmente a través de Facebook, lo que me ha dado mucho placer. El resto, vendrá o no, dejo que las cosas sucedan y hago lo que considero mejor para seguir adelante.
Con respecto al trabajo, creo que el esfuerzo o la vagancia está dentro de nuestra naturaleza.
Volviendo al artículo, la enfermera australiana Bronnie Ware, ha pasado muchos años cuidando pacientes terminales en sus últimas semanas de vida. Ella grabó las epifanías de los moribundos en un blog llamado Inspiration and Chai, que ganó tal atención que la motivó a escribir el libro The Top Five  Regrets of the Dying. A life transformed by the dearly departing, cuyo bello diseño de tapa en metáfora expresada tan delicadamente, ilustra este post.
No es mi intención comprar el libro, aunque imagino que será una reflexión para que cambiemos el rumbo de nuestras vidas de manera que muramos sin arrepentimientos. Dejo aquí los cinco lamentos:

1) Quisiera haber tenido el coraje de haber vivido una vida fiel (verdadera) a mí mismo y no como los demás quieren que sea.
2) Hubiera querido no trabajar tan duro.
3) Hubiera querido tener el coraje de expresar mis sentimientos.
4) Me hubiera gustado seguir en contacto con mis amigos.
5) Hubiera querido dejarme ser más feliz.

Para reflexionar.....

Sunday, February 3, 2013

El Vaticano pone sus manuscritos en la web

Trabajo de restauración, 2007

Eruditos y esforzados medievalistas de todo el mundo, que peregrinaban a Roma para poder estudiar los antiguos códices, cartas y manuscritos encerrados en la Biblioteca de los Papas tendrán ahora, al alcance de un clic, los documentos a los que antes tanto les había costado acceder. Y no solo ellos. Cualquier persona que se inscriba en el sitio de la Biblioteca Apostólica Vaticana, www.vaticanlibrary.va puede consultar libremente en internet uno de los más preciosos patrimonios libreros del mundo. El proyecto de digitalización de documentos ya puso en red los primeros 256 documentos aunque su objetivo es más ambicioso: “Abarcará los 80.000 manuscritos en los depósitos”, dijo recientemente monseñor Cesare Pasini, prefecto de la Biblioteca Vaticana, quien anunció que los archivos ocuparán un total de 4,5 millones de gigas.
El proyecto, que llevará varios años, comenzó a fines de 2011 y prevé el uso de tecnologías de la NASA para digitalizar los documentos. “Muchos de los manuscritos que ya están on line proceden de la Biblioteca de Heidelberg, por un acuerdo con la Biblioteca Vaticana”, agregó Pasini. Otros proyectos, como uno con la Biblioteca de Oxford. ampliarán la propuesta.
REFERENCIA
Nota al 3 de febrero 2003: he entrado en la página y sí están los manuscritos que se mencionan en la nota, el resto de los catálogos, aún seguiremos esperando. Estoy ansiosa por ver los incunables.

Sunday, January 27, 2013

Los libros que no leeremos: Límites


No recordaba que Borges hubiera escrito al respecto de los libros que no leeremos, hasta que dí con su poema Límites en Internet.
Tengo ese esbozo de pensamiento, casi inconsciente,  al ver tantos libros que tengo por leer:  cuando elijo el próximo de mi lista mental, generalmente sigo con el que más me gusta, porque pienso, tal vez no llegue a leer los demás.
Sé que es un pensamiento pesimista, pero no me cabe duda que siendo tan ávida lectora, me iré de esta vida dejando libros sin leer en mi biblioteca.
Acá les dejo el poema de Jorge Luis Borges, en inglés y en castellano, ambos hermosos, melancólicos también.


Límites

De estas calles que ahondan el poniente,
una habrá (no sé cuál) que he recorrido
ya por última vez, indiferente
y sin adivinarlo, sometido

a Quién prefija omnipotentes normas
y una secreta y rígida medida
a las sombras, los sueños y las formas
que destejen y tejen esta vida.

Si para todo hay término y hay tasa
y última vez y nunca más y olvido
¿quién nos dirá de quién, en esta casa,
sin saberlo, nos hemos despedido?

Tras el cristal ya gris la noche cesa
y del alto de libros que una trunca
sombra dilata por la vaga mesa,
alguno habrá que no leeremos nunca.

Hay en el Sur más de un portón gastado
con sus jarrones de mampostería
y tunas, que a mi paso está vedado
como si fuera una litografía.

Para siempre cerraste alguna puerta
y hay un espejo que te aguarda en vano;
la encrucijada te parece abierta
y la vigila, cuadrifronte, Jano.

Hay, entre todas tus memorias, una
que se ha perdido irreparablemente;
no te verán bajar a aquella fuente
ni el blanco sol ni la amarilla luna.

No volverá tu voz a lo que el persa
dijo en su lengua de aves y de rosas,
cuando al ocaso, ante la luz dispersa,
quieras decir inolvidables cosas.

¿Y el incesante Ródano y el lago,
todo ese ayer sobre el cual hoy me inclino?
Tan perdido estará como Cartago
que con fuego y con sal borró el latino.

Creo en el alba oír un atareado
rumor de multitudes que se alejan;
son lo que me ha querido y olvidado;
espacio y tiempo y Borges ya me dejan.

Saturday, January 26, 2013

From ¨The house where Darwin lived¨


" Charles Darwin lived with his wife, children and servants in Down House, a Georgian manor 15 miles south of London in the Kent countryside, for 40 years—from 1842 to 1882. Like all close-knit families, they did not just live in this house, they created a remarkable home here. Emma and Charles adapted Down House and the 20 or so acres of its grounds, extending the building and gardens continuously, so they could nurture a large family and a community within it, built on routines, mutual respect, adaptation, tolerance, affection and good humor.
In his book Art Matters, the art theorist Peter de Bolla claims that we must attend to what paintings “know,” what knowledge they contain in themselves that is separate from what their makers might have known; coming back to visit Darwin’s house last fall, in rich autumnal sunshine, I wondered what Down House might know, not just about Darwin and his family but about kinship and community.
Once Emma died, in 1896, 14 years after her husband, the house was rented out to tenants and spent some time as a girls’ school, but from the late 1920s various attempts were made to preserve it as a monument to Darwin. An institution called English Heritage acquired Down House in 1996 and restored it; it is open to visitors year-round and now has a small museum, a shop and a parking lot. Though it was the home of a wealthy country squire, it was always a family house, not at all showy, and its curators have kept it that way. There’s a large hallway with cupboards built to store tennis rackets and boots and old manuscripts. Off it branch high-ceilinged family rooms: a billiards room, Darwin’s study, a drawing room, a dining room. Upstairs is a school room and bedrooms and, on the third floor, servants’ quarters. The high windows have solid-panel shutters that fold back into their frames, so the boundary between inside and outside seems permeable; trees and green are visible everywhere through glass; light pours in." 
Read the article by Rebecca Stott in full: 


“Capital” was how Darwin described his study, where he analyzed carnivorous plants and invited his children to oversee experiments. (Andrea Artz / LAIF / Redux)
Manuscript pages from On the Origin of Species lie on the desk where Darwin wrote his masterwork. (Press Association / AP Images)

Thursday, January 24, 2013

Beautiful covers for Cinderella. Hermosas tapas de La Cenicienta



This one has really surprised me!






All images from Google.
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